José González Monteagudo y Mayte Padilla Carmona, investigadores de la Facultad de CC de la Educación de la US.
José González Monteagudo y Mayte Padilla Carmona, investigadores de la Facultad de CC de la Educación de la US.

Durante 36 meses profesores de la Facultad de Ciencias de la Educación de la US trabajarán en estrecha colaboración con investigadores de la universidad inglesa de Sussex, la sueca de Umea y la organización sin ánimo de lucro con sede en Hungría REF (Roma Education Fund). Se trata de un proyecto europeo del Horizonte 2020 denominado HEIM (Higher Education Internationalisation and Mobility) que acaba de ser aprobado y persigue estudiar distintos aspectos relacionados con la integración de la etnia gitana en la universidad.

Así, hasta diciembre de 2017 esta red internacional de expertos intercambiará información y analizará conjuntamente la atención que estos estudiantes reciben dentro de las universidades, e intentarán proponer soluciones a los problemas de exclusión social o discriminación que puedan llegar a sufrir en las aulas. Además, el estudio persigue la identificación de buenas prácticas existentes en otros países europeos que puedan ser extrapoladas al contexto español, la creación de grupos de apoyo entre estudiantes romaníes con base en las redes sociales y la identificación de factores que afectan negativa y positivamente a la movilidad en el entorno universitario.”Buscamos estudiantes universitarios de etnia gitana que estén cursando cualquier grado, máster o programa de doctorado en la Universidad de Sevilla, o graduados ya egresados que deseen narrar su experiencia en entrevistas abiertas y/o participar en algunas de las actividades previstas en el proyecto” indican los investigadores. Los interesados pueden contactar con José González Monteagudo (monteagu@hotmail.com) o con Mayte Padilla (tpadilla@us.es).

Invisibildad

Aunque no se conoce con exactitud el tamaño real de la población gitana en nuestro país, se estima que su número ronda las 725 mil personas, de las cuales el 40% se hallan en Andalucía, según el Informe sobre la situación social y tendencias de cambio en la población gitana publicado por el investigador Miguel Laparra en 2007. La gran mayoría son gitanos españoles, pero desde 2007 se ha producido un incremento importante de gitanos procedentes de Rumanía y Bulgaria con motivo de la incorporación de estos países a la Unión Europea. Mayte Padilla-Carmona, investigadora de la US que participa en el proyecto HEIM, lamenta la invisibilidad que sin embargo sufre este colectivo: “Se estudia poco sobre ellos en la escuela primaria y secundaria, aun cuando son un componente importante de la cultura tradicional andaluza”.

Si bien según los expertos es en el ámbito educativo donde se han conseguido los mejores resultados en cuanto a inclusión de la población romaní, siguen existiendo importantes brechas. En nuestro país, el abandono escolar temprano de este grupo se cifra en el 64% (frente al 13% de la población general), según el estudio El alumnado gitano en Secundaria. Un estudio comparado (2013). El Dr. José González-Monteagudo, otro de los investigadores de la Facultad de Ciencias de la Educación, incide en que “la proporción de estudiantes gitanos matriculados en el ámbito universitario es entre diez y veinte veces inferior a la del resto de la población” y añade que “la tasa de población romaní graduada en la universidad muy probablemente no supera el 1%, siendo optimistas con los datos”.

Europa con la integración

Este año concluye la Década para la Inclusión Romaní 2005-2015, un compromiso político de varios países europeos destinado a eliminar la discriminación contra los gitanos, suprimiendo las brechas actualmente existentes entre este colectivo y el resto de la sociedad, en cuatro áreas principales: educación, empleo, salud y vivienda. Todos los países firmantes han desarrollado Planes de Acción para facilitar la inclusión de la población romaní. En el caso de España, actualmente está en vigor la Estrategia Nacional para la Inclusión Social de la Población Gitana en España 2012-2020 que marca objetivos cuantitativos, que se concretan en porcentajes de población, a alcanzar en el año 2020, así como unas metas intermedias para este año 2015.

El grupo de investigación de la US afirma que el proyecto europeo HEIM tiene además un interés añadido, y es el de aplicar lo aprendido a la inclusión de otros públicos no tradicionales en la universidad, un público emergente que cada vez tiene más cabida en el sistema universitario, señalan, como por ejemplo personas de otras etnias, mayores, estudiantes con discapacidad, mujeres en situación de desigualdad y otros colectivos con situaciones de desigualdad. “En definitiva, se trata de ampliar la participación de colectivos de estudiantes con mayores dificultades en el contexto universitario europeo”, concluye Mayte Padilla-Carmona.