El Grupo de Investigación de la Universidad de Sevilla ‘Química analítica ambiental’, que dirige el profesor Antonio José Fernández Espinosa, está llevando a cabo una evaluación ambiental de la calidad del aire durante el periodo de confinamiento por la crisis sanitaria del COVID-19 en la comunidad autónoma de Andalucía. Se hará un estudio comparativo con la situación ambiental previa a marzo de 2020, desde el año 2019, y con la situación ambiental posterior, pasado el estado de alarma.

El objetivo del proyecto ‘Influencia de la coyuntura del COVID-19 sobre los contaminantes atmosféricos en Andalucía’, es estudiar y tratar de demostrar, mediante análisis quimiométricos, los efectos provocados por la disminución de la actividad humana debido al COVID19 sobre los niveles de los diferentes contaminantes atmosféricos en más de 80 aglomeraciones urbanas, industriales y costeras de Andalucía. También se estudiará la variación de la composición de la atmósfera respirable en cada una de las distintas etapas progresivas de la desescalada tras el levantamiento del estado de alarma.

Para esta investigación se toman los datos ambientales que proporciona la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía a través de su Dirección General de Calidad Ambiental y Cambio Climático, así como cuenta con el asesoramiento de la Red de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire de Andalucía. Por otra parte además, se anailizarán los datos meteorológicos facilitados por las estaciones agroclimáticas de la misma Consejería de la Junta de Andalucía y los datos de intensidades de tráfico de los correspondientes Centros de Control de Tráfico (CCT) de los ayuntamientos de las capitales de provincia de Andalucía así como por la Dirección General de Tráfico del Ministerio del Interior (DGT).

“En breve extenderemos la investigación a otras ciudades de España y del resto de Europa”, afirma el investigador Antonio José Fernández.