w_adolescenteEl bienestar emocional de los jóvenes desciende con la edad, un fenómeno que se da especialmente en las chicas. Es una de las conclusiones del estudio sobre conductas de los y las escolares relacionadas con la salud (Health Behaviour in School-aged Children o HBSC). Además, el informe sostiene que aumenta el número de estudiantes que sienten presión por las tareas escolares y descienden los que afirman que les gusta la escuela o el instituto.

La última edición del estudio HBSC (con datos hasta 2018) ha recogido información sobre salud física, relaciones sociales y bienestar mental de 227.441 escolares de 11, 13 y 15 años procedentes de 45 países. En España, su realización ha sido posible gracias a la financiación y al apoyo técnico del Ministerio de Sanidad (Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación) y al equipo de investigación del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla, que coordina científicamente el estudio en España.

“La amplia variedad de temas abordados en el Estudio HBSC brinda la oportunidad de conocer en profundidad las vidas de los y las adolescentes en la actualidad y también proporciona la base sobre la que analizar el impacto en la adolescencia de la COVID-19 cuando los resultados del próximo estudio salgan a la luz en 2022”, comenta Martin Weber, Director del Programa por la Salud de la Infancia y la Adolescencia de la Oficina Regional para Europa de la OMS. “Los datos nos permitirán evaluar cómo ha afectado el cierre de los centros educativos y el confinamiento a sus interacciones sociales y a su bienestar físico y mental”.

Resultados en España

Contexto social y escolar

Los adolescentes españoles de 11 años se sitúan en las primeras posiciones (3ª) en lo que respecta al apoyo que perciben tener de sus familias (a los 13 y 15 años bajan a las posiciones 11ª y 14ª, pero siguen por encima de la media internacional del estudio). Sin embargo, se sitúan en las posiciones más bajas (por debajo de la 40ª) cuando se trata de valorar la facilidad para comunicarse con el padre y también con la madre.  En cuanto al contexto de los iguales, los adolescentes españoles se sitúan en el primer lugar del ranking a los 11 años y en 2ª posición a los 13 y 15 años cuando valoran el apoyo de sus amigos y amigas.

Los resultados referidos al contexto escolar muestran un panorama que invita a la reflexión. A los 11 años los adolescentes españoles están en la posición 12ª por manifestar que les gusta mucho la escuela, pero a los 13 años bajan a la posición 26ª y a los 15 a la 32ª. Más estable es la posición que ocupan a todas las edades cuando se trata de valorar la presión escolar. Los adolescentes de 11, 13 y 15 años están en las posiciones más altas en percepción de agobio escolar (4ª, 3ª y 4ª a los 11, 13 y 15 años, respectivamente). A los 11 años destacan tanto por la percepción de apoyo de los compañeros y compañeras de clase como apoyo del profesorado (9ª y 14ª, respectivamente), pero a los 15 años el primer indicador los lleva a la posición 23ª y el segundo (apoyo del profesorado) a la 31ª.

Pueden interpretarse en positivo las comparaciones con otros países en los resultados sobre bullying, así como la evolución nacional desde 2014 hasta 2018. Así, los adolescentes españoles de 11, 13 y 15 años están en las posiciones más bajas (44ª, 44ª y 45ª, respectivamente) cuando se considera haber sido víctima de acoso (dos o más veces en los últimos dos meses), haber participado en algún episodio de acoso (dos o más veces en los últimos dos meses) (41ª, 38ª y 42ª), haber sido víctima de ciberacoso (una o más veces en los últimos dos meses) (43ª, 45ª y 44ª) o haber participado en ciberacoso (una o más veces en los últimos dos meses) (42ª, 45ª y 45ª).

Nutrición

El estudio arroja algunos datos interesantes sobre los hábitos de alimentación de los jóvenes. Los adolescentes españoles siguen estando entre los que menos verdura comen a diario (en las comparaciones internacionales ocupan las posiciones 39ª, 42ª y 44ª, a los 11, 13 y 15 años, respectivamente), a pesar de que los datos nacionales de 2018 han experimentado una mejora respecto a 2014. Sin embargo, en el consumo de dulces a diario, los jóvenes españoles presentan valores positivos, ya que están entre los que menos consumen dulces a diario, siendo el 6º país mejor situado.

El consumo de refrescos a diario no presenta valores tan marcados, pero está también por debajo de la media global del estudio (posiciones 32ª, 25ª y 28ª a los 11, 13 y 15 años, respectivamente).  Este es un indicador que ha experimentado mejoras en España de 2014 a 2018.

Los adolescentes españoles destacan por encima de la media internacional porque suelen desayunar todas las mañanas los días de colegio o instituto, aunque descienden de la posición en que se encontraban en 2014 (si en 2014 estaban en la posición 3ª, 3ª y 5ª a los 11, 13 y 15 años, respectivamente, en 2018 bajan a la 12ª, 14ª y 10ª).

En cuanto a los valores de sobrepeso y obesidad, nuestros adolescentes se sitúan en posiciones intermedias (valores cercanos a la media global del estudio). Respecto a infrapeso, destaca a los 11 años que el porcentaje de ellos y ellas es de los más bajos (posición 44ª).

Actividad física

En lo que respecta a la actividad física, si se considera la actividad física de moderada a vigorosa (hacer durante 60 minutos al día cualquier actividad que haga que el corazón se acelere y que en ocasiones cueste trabajo respirar), que correspondería a las recomendaciones de actividad física para la salud en esas edades, se encuentra que los adolescentes españoles, especialmente a los 11 años, se encuentran muy bien posicionados respecto a los otros países (posición 9ª), aunque los datos han empeorado respecto a 2014; sin embargo, si se analiza la actividad física vigorosa cuatro veces o más a la semana (actividad que se realiza fuera del horario escolar y que hace que se llegue a sudar o falte el aliento), las posiciones están bajas, especialmente a los 11 y 13 años (posiciones 34ª y 32ª, respectivamente).

Alcohol, tabaco y drogas

Los resultados relativos al consumo de alcohol muestran valores comparativa y globalmente positivos. Así se aprecia en indicadores como haber consumido alcohol alguna vez en la vida (posición 32 a los 11 años), haber consumido alcohol en los últimos 30 días (posición 36ª a los 11 años y 33ª a los 13 años), haberse emborrachado dos o más veces en la vida (posición 37ª a los 11 años) o en los últimos 30 días (posición 37ª a los 11 años y 31ª a los 13).

Los resultados de España sobre el consumo de tabaco también se pueden interpretar en positivo al compararlos con los de otros países. Así, por ejemplo, los adolescentes de 11 años que han probado alguna vez en su vida el tabaco están en la posición 33ª respecto a los de la misma edad de los otros países, o en la posición 39ª cuando se les pregunta por haber fumado tabaco alguna vez en los últimos 30 días. Sin embargo, los adolescentes españoles de 15 años (no se formulan estas preguntas a los menores de esta edad) destacan en el consumo de cannabis, tanto si se refiere al consumo alguna vez en la vida (alcanzan la posición 8ª) o alguna vez en los últimos 30 días (posición 12ª).

Los adolescentes españoles de 15 años (no se preguntaba por este asunto a adolescentes de edades inferiores) ocupan una posición discreta (la 29ª) en lo que respecta a quienes han tenido relaciones sexuales coitales; sin embargo, destacan por ser los que más usan el preservativo (posición 1ª) y entre los que menos usan la píldora anticonceptiva (posición 39ª). Respecto a no haber usado ni preservativo ni píldora en la última relación sexual, se encuentran por debajo de la media internacional, situándose en la posición 28.

Salud emocional

Los indicadores de bienestar emocional presentan buenos resultados en la juventud española, aunque descienden con la edad. A los 11 años se sitúan en la posición 11ª al manifestar una percepción de salud excelente (desciende a las posiciones 15ª y 22ª a los 13 y 15 años, respectivamente). En cuanto a la satisfacción vital, a los 11 años están en la posición 4ª, a los 13 años en la 11ª y a los 15 en la 9ª). En lo que respecta a experimentar malestares psicosomáticos, los y las adolescentes aparecen en las posiciones más bajas (42ª, 43ª y 42ª en las tres edades estudiadas, respectivamente).

Resultados globales

Si se analizan los datos de los 45 países participantes en el estudio, destaca que menos de 1 de cada 5 adolescentes cumple las recomendaciones de la OMS sobre actividad física – habiendo empeorado en casi un tercio de los países desde 2014, especialmente en los chicos. Este indicador permanece particularmente bajo en las chicas y en el grupo de mayor edad. Independientemente del sexo, la mayoría de los jóvenes tampoco siguen las recomendaciones nutricionales actuales, lo que perjudica su capacidad para un desarrollo saludable.  Alrededor de 2 de cada 3 adolescentes no comen suficientes alimentos nutritivos, mientras que 1 de cada 4 comen dulces todos los días y 1 de cada 6 beben refrescos a diario.

Los niveles de sobrepeso y obesidad han aumentado desde 2014 y afectan en la actualidad a 1 de cada 5 adolescentes. Los mayores niveles se observan en los chicos y en el grupo de menor edad. Respecto a la percepción corporal, 1 de cada 4 perciben que su cuerpo es demasiado gordo, especialmente las chicas.

El consumo de alcohol y tabaco continúa descendiendo, pero el número de adolescentes de 15 años que son consumidores actuales sigue siendo alto. El alcohol es la sustancia más consumida, con 1 de cada 5 adolescentes de 15 años reportando que se han embriagado dos o más veces en sus vidas y 1 de cada 7 alguna vez en los últimos 30 días.

Respecto a conductas sexuales de riesgo (solo se pregunta a adolescentes de 15 años), 1 de cada 4 chicos y 1 de cada 7 chicas han mantenido relaciones sexuales coitales, siendo 1 de cada 4 adolescentes quienes lo han hecho sin método de protección.

Resumen de los resultados.